¿La evidencia del ADN no prueba que el Libro de Mormón es falso?

La crítica de la Iglesia mormona es la siguiente: las muestras de ADN tomadas de los indios estadounidense modernos no muestran conexión con el ADN de las personas del Medio Oriente. Esto quiere decir que los amerindios no descienden de los pueblos del Libro de mormón, y que el Libro de Mormón es falso. Si el Libro de Mormón es falso, José Smith no sería un profeta.

Nuestra respuesta: No se han diseñado ni realizado estudios genéticos para probar la hipótesis de que los Nativos Estadounidenses eran descendientes de Lehi y que este legado es detectable hoy.

Temas geográficos: en el 2002, el antropólogo Thomas Murphy publicó un ensayo en donde argumentó que la evidencia de ADN señala que los nativos estadounidenses están relacionados a los asiáticos y por lo tanto desmiente el Libro de mormón. En el 2004, el biólogo en plantas Simon Southerton publicó un libro que tenía un argumento similar. (Ambos eran mormones inactivos que ya no creían que el Libro de Mormón fuera una escritura divinamente revelada). Ellos supusieron que los mormones creen que los pueblos mencionados en el Libro de Mormón llegaron a un continente completamente vacío y entonces poblaron todo el hemisferio. Esto querría decir que cualquier prueba hecha a los indios manifestaría ADN del Medio Oriente. Pero esto no es cierto. Los pueblos del Libro de Mormón probablemente estaban muy limitados en la geografía donde ellos habitaban (incluso José Smith enseñó esto y los eruditos mormones lo han estado proponiendo desde hace más de cien años). Muchos grupos ya habitaban el continente americano cuando ellos llegaron y constaban de millones de personas. Evidencias arqueológicas muestran que hubo personas que habitaron el continente americano miles de años antes que la familia de Lehí llegara (aproximadamente 600 a.C.) Por un periodo de 2600 años, cualquier “firma” Lehita sería irremediablemente ‘borrada’ por las marcas genéticas de otros pueblos. Además el 90% de los nativos estadounidenses murieron de enfermedad y la guerra cuando los europeos se establecieron el continente. (Leer más.)

Amerindios como Lamanitas:

La familia de Lehí, según consta en el Libro de mormón, llegó a un lugar del continente americano desde Jerusalén poco antes de la Cautividad de Babilonia (aproximadamente  600 años a.C.) Dos de los hijos de Lehí se rebelaron contra su padre y hermanos y continuamente peleaban entre ellos. Este grupo rebelde se llama “lamanitas” en el Libro de Mormón y  los estadounidenses nativos de hoy pueden poseer vestigios de este grupo. De acuerdo al escritor no mormón Steve Olsen, experto en genética de poblaciones: “Digamos que se remontan 120 generaciones, aproximadamente al año 1000 a. C. Según los resultados presentados en nuestro artículo de Naturaleza, sus antepasados incluía a todo el mundo que tiene descendientes vivos hoy”. Por el contrario, la probabilidad de que el ADN original de los ancestros apareciera hoy, es infinitamente pequeña. Otro autor no SUD planteó las dificultades asociadas con el uso de pruebas genéticas para determinar la ascendencia, incluso unas generaciones atrás: “… otros pueblos, incluso los griegos y los judios ashkenazi, pueden tener “afinidad “afinidad con los nativos estadounidenses”, de acuerdo a las pruebas, incluso si ellos y sus antepasados nunca han estado en América” (John Hawks, “How African Are You? What genealogical testing can’t tell you,” slate.com [15 March 2006]).

La Iglesia no está y nunca ha estado particularmente preocupada acerca de los genes lamanitas de alguien, sino más bien acerca de su elegibilidad para las promesas hechas a los lamanitas como miembros del pueblo del convenio. Así, el anterior profeta SUD Spencer W. Kimball, está muy feliz de tener a todos los aborígenes de América considerados lamanitas, ya que los considera a todos elegibles para estas promesas-él también está muy satisfecho y orgulloso de ser considerado un “lamanita” no por sus genes, sino debido a las bendiciones del convenio.

ADN judío:

Los ataques genéticos sobre el Libro de Mormón se enfocan en el hecho de que el ADN de los amerindios se acerca más al ADN de Asia y no al del “Medio Oriente” o al ADN “judío”.  Sin embargo, este ataque ignora varios puntos clave. Lehí y su familia no eran judíos. Ellos pertenecían a la tribu de Manasés (Alma 10:3, 1 Nefi 5:14) y se casaron con la familia de Ismael, la tribu de Efraín. Estas tribus fueron llevadas cautivas por los asirios y no contribuyeron en gran medida a la mezcla genética actual del Medio Oriente. Por otra parte, el Medio Oriente se encuentra en la encrucijada de tres continentes y ha sido testigo de una gran cantidad de inmigración, mezcla, y matrimonios. Utilizar el ADN actual del Medio Oriente como el “estándar” contra el cual medir lo que debía haber sido el ADN de Manasés y Efraín hace como 2600 años es extraordinariamente una ciencia negligente.

El ADN mitocondrial se transmite sólo de madres a hijos. Ha sido utilizado en los ataques sobre el Libro de Mormón, y aun así poblaciones conocidas judías no comparten el ADN mitocondrial”.

En lo que se refiere al ADN del cromosoma Y, a pesar de las afirmaciones que los datos del cromosoma Y no respaldan las afirmaciones del Libro de mormón, hay algunos marcadores que deben ser considerados en otro enfoque:

Douglas Forbes señala que los marcadores bialélicos Q-P36 de los PNS del cromosoma Y (también conocido por el marcador de mutación M-242), postulado por el especialista en genética Doron Behar y colegas de ser un linaje fundador entre las poblaciones de judíos ashkenazi, también se encuentra en judíos iranís e iraquís y es un grupo de linaje fundador presente en el 31 por ciento de quienes se identifican a sí mismos como nativos americanos en los EE.UU.

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