¿Por qué se mencionan caballos en el Libro de Mormón?

Respuesta personal de Terrie.

Los caballos son mencionados en el Libro de Mormón un pequeño número de veces. Parece no haber prueba arqueológica de su existencia en el Nuevo Mundo durante el período de tiempo en el que se los mencionan (600 años a.C. a 400 años d.C.).

La ciencia no es religión. Los mormones suelen dejar la ciencia a los científicos para que puedan descubrir y ellos puedan centrarse solo en la fe. Es importante señalar que los mormones no están particularmente interesados en la falta de vestigios de huesos de de caballos en ese período de tiempo, así como no lo están por la falta de evidencia arqueológica de muchas cosas mencionadas en la Biblia, como por ejemplo, la existencia de leones. Ellos no creen en la Biblia por que haya evidencia física, ni dejan de creer en ella debido a la falta de ésta. Tratan al Libro de Mormón de la misma forma.

Aunque no es un factor en su fe, algunos mormones encuentran el tema interesante, lo tratan como un enigma intelectual. FAIR, una organización mormona apologética, ha abordado este tema en el pasado. El término apologética no significa alguien que está  disculpándose, sino más bien está explicando los conceptos a los interesados.

Michael R. Ash hizo una presentación en PowerPoint sobre el tema de caballos y carretas en el Libro de Mormón en la Conferencia LAND, el 20 de octubre de 2007. Él señala que los caballos se mencionan sólo unas pocas veces, lo que sugiere que estos animales no eran comunes. No se menciona el uso de estos animales como se utilizaron en el propio tiempo de José Smith, o incluso como fueron utilizados en la Biblia. Varias de las menciones son citas de Isaías, y por lo tanto no es apropiado utilizarlas como prueba contra el Libro de Mormón, y otras fueron citas de Jesucristo, lo que tampoco las hace pruebas.

Ash sugiere varias posibilidades del porqué de la mención de los caballos. Una es que los “caballos” pueden no ser los caballos como los conocemos. El Libro de Mormón fue escrito en un idioma conocido como egipcio reformado. Los escritores explicaron que hubieran deseado utilizar el hebreo, porque así libro contendría menos errores. Sin embargo, el idioma egipcio reformado era más compacto y ocupaba menos espacio en las planchas. Al ser más compacto, era también probable que se utilizara un vocabulario más reducido. El Libro de Mormón tiene un vocabulario relativamente pequeño en comparación con otros libros de la misma cantidad de texto, e incluso más limitado que el usado por José Smith en estos escritos. En los idiomas a menudo se combina palabras, de modo que una palabra tiene significados múltiples (“la letra del abecedario”, “tiene una letra pendiente”). Cuanto mas limitado sea el vocabulario de un idioma, más palabras se combinarán. Además, las palabras que son menos necesarias son menos propensas a recibir su propia palabra.

Si este es el caso, Ash sugiere que la gente del Libro de Mormón, puede haber utilizado un término combinado para expresar caballo. Por ejemplo, cuando los aztecas vieron por primera vez los caballos, no tenían una palabra definida para el animal, por lo que los llamaron venados. Siguieron utilizando esa palabra para referirse a los venados propiamente dichos, así, la palabra venado era usada para referirse a dos animales diferentes. La palabra caballos podría haber sido utilizada para referirse a diferentes animales, incluyendo tapires.

Un juguete antiguo de las Américas con ruedas

Otro especialista señaló varias posibilidades para la mención de caballos. Ted Dee Stoddard, en El tema de la palabra caballos en el Libro de Mormón (The Issue of the word Horse in the Book of Mormon), nos recuerda que los caballos existieron en un momento en el mundo antiguo, pero se cree que se extinguieron. Cualquier estudiante amateur de arqueología sabe que los científicos con frecuencia encuentran animales vivos que antes se creían extintos. Por lo tanto, puede haber habido pequeñas cantidades que sobrevivieron, y simplemente, la evidencia no se ha encontrado todavía. Este punto de vista es sostenido por algunos científicos, y hay algunas pruebas limitadas de esta posibilidad.

Otra opinión es que los caballos eran en realidad un animal diferente, posiblemente venados. Existen dibujos de Guatemala antigua de personas que viajan en venados. Los nefitas podrían haber utilizado el término caballo simplemente porque los venados eran utilizados tal como ellos podrían haber utilizado a los caballos.

Stoddard también sugiere que el uso de la palabra caballos puede ser un asunto de traducción. Los que han traducido saben que no siempre hay traducciones directas para cada palabra, y que una sola palabra puede tener múltiples significados. José Smith tradujo como un hombre de su tiempo y experiencia, y, al ver una palabra con un significado incierto, podría haber seleccionado una que se adapte a sus percepciones. Si alguien estaba utilizando un animal de la manera en que se utilizan caballos, el lo interpretaría como si este animal fuera un caballo. El idioma que él tradujo es un idioma basado en símbolos y por lo tanto, José estaba pasando símbolos a palabras. No es significativo para la eternidad que sepamos qué animal se estaba utilizando. José fue mas preciso en la traducción de aspectos que eran más importantes, aspectos de trascendencia eterna, y la salvación de nadie depende de saber que tipo de  animales están en el Libro de Mormón.

Stoddard sugiere que probablemente no eran caballos como que los conocemos hoy en día en el tiempo del Libro de Mormón, pero entonces, señala,  citando a Jeff Lindsay, que tampoco había dragones o unicornios en la Tierra Santa, a pesar de que en la Biblia se dice que los había. Es difícil para los traductores describir de manera eficiente a animales desconocidos, por lo que un escritor de tiempos anteriores o un traductor reciente es probable que utilice la terminología que él entiende o cree que sus lectores entenderán.

Estos dos artículos, que están en idioma inglés, ofrecen información más detallada acerca de este tema para aquellos que tengan curiosidad sobre él. Una vez más, sin embargo, es importante señalar que aquellos que creen en la Biblia no se burlan de esta por mencionar a dragones, unicornios, o  leones a pesar de la falta de evidencia para demostrar su existencia, y los mormones no descartan el Libro de Mormón por la falta de evidencia de la existencia de caballos como los de hoy en día.

La fe no viene de la evidencia científica o de historiadores, sino de Dios. Un mormón toma una decisión acerca de la Biblia y el Libro de Mormón mediante la oración a Dios y recibiendo una respuesta en cuanto a su autenticidad. Millones de personas han puesto a prueba la promesa de Moroni en el Libro de Mormón:

“Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestara la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo”. (Moroni 10:4).

Dios es la única fuente de verdad para un cristiano creyente. Las enseñanzas de los hombres son cambiantes e inciertas. La ciencia periódicamente cambia de parecer, y los científicos no-creyentes a veces lanzan pruebas que no son compatibles con lo que creen que saben o quieren creer. Las ideas científicas actuales y la religión con frecuencia están en desacuerdo sobre los asuntos religiosos, desde la creación hasta la existencia misma de Dios.

Para el converso, sin embargo, no hay debate, no hay lugar para la duda. Una respuesta de Dios es la única “prueba” que un mormón necesita para saber que la Biblia y el Libro de Mormón son la palabra de Dios. Todo lo demás es solo interesante.

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