50 preguntas: 11 a la 20

11. ¿Por qué José Smith aprobó la poligamia como una ordenanza de Dios (Doctrina y Convenios 132) si el Libro de Mormón ya había condenado la práctica (Jacob 1:15, 2:24)?

El pasaje del Libro de Mormón al que usted hace referencia en esta pregunta no está relacionado con la poligamia en lo absoluto.  El profeta Jacob estaba predicando a una población de inicuos que no podían llegar a ser fieles, ni siquiera podían tener un estilo de vida monógamo.  Él dijo:

Por tanto, yo, el Señor Dios, no permitiré que los de este pueblo hagan como hicieron los de la antigüedad.  Por tanto, hermanos míos, oídme y escuchad la palabra del Señor: Pues entre vosotros ningún hombre tendrá sino una esposa; y concubina no tendrá ninguna; porque yo, el Señor Dios, me deleito en la castidad de las mujeres.  Y las fornicaciones son una abominación para mí; así dice el Señor de los Ejércitos.  Por lo tanto, este pueblo guardará mis mandamientos, dice el Señor de los Ejércitos, o maldita sea la tierra por su causa.  Porque si yo quiero levantar posteridad para mí, dice el Señor de los Ejércitos, lo mandaré a mi pueblo; de lo contrario, mi pueblo obedecerá estas cosas (Jacob 2:26-30).

En otras palabras, estas personas sólo podrían practicar la poligamia si el Señor lo ordenaba con el fin de levantarle descendencia.

Los mormones practicaron la poligamia durante un breve período (a lo largo de 50 años) como parte de la “restauración de todas las cosas” y ésta fue ordenada por revelación.  Los mormones no aceptaron esta práctica con facilidad, ni siquiera José Smith y Brigham Young.  Ellos se conformaron con el mandamiento a fin de obedecer al Señor, que deseaba en ese momento “levantar posteridad para Sí”.

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no practican la poligamia en nuestros días.  Cualquier persona que practica la poligamia actualmente está afiliada a algún otro grupo o denominación.  La IFSUD no está afiliada con mormones fieles.

12. ¿Por qué las palabras “blanca y deleitable” en 2 Nefi 30:6 cambiaron a “pura y deleitable” justo al iniciar la campaña a favor de los derechos civiles de los negros?

“Este pasaje es citado a menudo cuando se habla del levantamiento de una maldición en [un antiguo Libro de Mormón] ya que la frase ‘blanca y deleitable’ fue cambiada a ‘pura y deleitable’ en las ediciones del Libro de Mormón de 1840 (y nuevamente en la edición de 1981).  La edición que hizo José Smith en 1840 en la que se cambió esta frase a ‘pura y deleitable’ había sido omitida en las ediciones subsecuentes, que en realidad se basaron en la edición de 1837 en lugar de la edición de 1840.  La modificación no fue restablecida nuevamente sino hasta la edición de 1981 con la siguiente explicación:

“En las ediciones anteriores del Libro de Mormón publicadas en inglés, se han perpetuado algunos pequeños errores que se han reflejado en las traducciones al español.  Esta edición contiene las correcciones que se ha estimado conveniente hacer a fin de que la obra esté de conformidad con los manuscritos originales, así como con las primeras ediciones revisadas por el profeta José Smith.

“Parece evidente a partir del pasaje de 2 Nefi que el levantamiento de la maldición de los lamanitas fue la eliminación las “escamas de tinieblas” de sus ojos.  A veces se indica que a los lamanitas, que se habían convertido al Evangelio y por lo tanto se les había levantado la maldición, también se les había quitado la marca.  Si la marca estaba más en los ojos de los nefitas que en una cosa física, como el color real de la piel, su eliminación es aún mucho más fácil de entender”

13. Si Dios es un hombre exaltado con un cuerpo de carne y huesos, ¿por qué Alma 18:26-28 y Juan 4:24 dicen que Dios es un espíritu?

Hay muchos lugares en la Biblia donde los profetas hablaron con el Señor ‘de hombre a hombre, frente a frente’.  La resurrección a un cuerpo inmortal e incorruptible es la naturaleza de la perfección.  En Alma 18:26, un misionero llamado Ammón está empezando a enseñar el evangelio a un grupo de personas que vivía en un estado salvaje.  Él está de pie ante el rey y empieza a hablar sobre las verdades del Evangelio a partir de los vestigios de la fe aún presentes entre estos paganos.  El pueblo del rey Lamoni creía en un “Gran Espíritu” y aquí es donde Ammón comienza, con la esperanza de que al menos el rey Lamoni creyera en un poder mayor que él.  Amón empezó: “¿Crees tú que existe un Gran Espíritu?”  Después en su lección, Ammón explicó “…el hombre fue creado a imagen de Dios; y su Santo Espíritu me ha llamado para enseñar estas cosas a los de este pueblo”.

José Smith corrigió la traducción de Juan 4:24 de la siguiente manera: “…Porque a los tales Dios ha prometido su Espíritu. Y los que le adoran, es necesario que le adoren en espíritu y en verdad.”.  Esta traducción se muestra en una nota al pie de página de la Versión de Reina – Valera, la que no ha sido cambiada en modo alguno por la Iglesia.  Otra nota interesante es la referencia cruzada con Doctrina y Convenios 93:33 ? “Porque el hombre es espíritu. Los elementos son eternos; y espíritu y elemento, inseparablemente unidos [como en la resurrección], reciben una plenitud de gozo”.

En otras palabras, Dios tiene un espíritu eterno, tal como usted y como yo.  Pero Él no “sólo” es espíritu, y tampoco nosotros.  Hemos existido como espíritus en la vida premortal, ahora estamos revestidos con cuerpos mortales, y resucitaremos de manera tal que nuestros espíritus se unirán con nuestros cuerpos, entonces seremos glorificados e inmortales, como se describió anteriormente.

14. ¿Por qué Dios motivó a Abraham y a Sara a mentir en Abraham 2:24?  ¿El mentir no es un pecado según los 10 mandamientos?  ¿Por qué Dios le dijo a Abraham y a Sara que mientan cuando 2 Nefi 9:34 condena a los mentirosos al infierno?

El relato de Abraham en el libro de la Perla de Gran Precio también está plasmado en Génesis 12.  Dios ordenó a Abraham que mienta para preservar su vida.  Y, sin embargo, no se trataba de una completa mentira ya que Abraham y Sara tenían parentesco.  Lo que Dios manda es justicia (Dios mandó a los hijos de Israel a matar incluso a las mujeres y los niños en algunas de las ciudades que conquistaban).  En 2 Nefi 9:34, dice, “¡Ay del embustero, porque será arrojado al infierno”.  En este caso, es necesario comprender la naturaleza del infierno tal como fue revelado a través de los profetas.  Cuando una persona muere, su espíritu se separa del cuerpo.  El espíritu pasa al “Mundo de los Espíritus” a la espera de la resurrección.  Hay una división entre los justos-arrepentidos y los  inicuos-no arrepentidos en el Mundo Espiritual.  El inocuo-no arrepentido que se ha negado al poder salvador de la expiación de Cristo está obligado a sufrir por sus propios pecados hasta que resucite y se le asigne a un reino de gloria.  Esta es la definición de infierno a la que se refería Nefi.

15. ¿Por qué el Libro de Mormón afirma que Jesús nació en Jerusalén (Alma 7:10), cuando la historia y la Biblia afirman que nació en los exteriores de Jerusalén, en Belén?

Alma 7:10 fue escrito aproximadamente en el año 80 a. C., casi 500 años después de que sus antepasados dejaran Jerusalén.  Dice: “Y he aquí, nacerá de María, en Jerusalén, que es la tierra de nuestros antepasados, y siendo ella virgen, un vaso precioso y escogido, a quien se hará sombra y concebirá por el poder del Espíritu Santo, dará a luz un hijo, sí, aun el Hijo de Dios”.

José Smith, como se mencionó antes, sólo tenía tres años de educación formal.  Sin embargo, fue criado en un hogar protestante, fiel y religioso en donde lectura de la Biblia era un esfuerzo diario.  Si él sabía algo era que Jesús nació en Belén.  Él nunca habría escrito “en Jerusalén, que es la tierra de nuestros antepasados” si estuviera inventado su propia versión de las Escrituras.  Belén está ubicada a sólo cinco kilómetros del centro de Jerusalén, e incluso se podría llamar un suburbio.  En el lenguaje de Medio Oriente, incluso la localidad de Hebrón (a 25 kilómetros) es designada como “la tierra de Jerusalén”.

16. Si el Libro de Mormón es el más correcto de entre todos los libros de la tierra, tal como lo describió José Smith, ¿por qué contiene más de 4000 cambios desde la edición original de 1830?

El texto publicado del Libro de Mormón ha sido corregido y editado a través de sus diferentes ediciones.  Los críticos afirman que esto evidencia que José Smith y otros líderes de la Iglesia estaban intentando cubrir los errores que expondrían al libro como una obra del hombre y no de Dios (FairLDS.org).

José Smith se refería a los principios y enseñanzas del Libro de Mormón cuando lo describió como el libro más correcto.  La mayoría de cambios en el Libro de Mormón son de puntuación y de ortografía.  Por ejemplo, en lugar de usar la palabra inglesa “meet” (conocer, en español) se utilizó “mete” (asignar, en español), por lo tanto el significado cambiaba por completo.  Otra corrección: “… en todas las ediciones impresas se lee en uno de los versículos la palabra inglesa “word” (palabra, en español), mientras que en el manuscrito se lee “sword” (espada, en español).  En este caso, el tipógrafo accidentalmente eliminó la letra s”.  Las pocas  modificaciones significativas fueron realizadas por el profeta José Smith a fin de aclarar el significado del texto, no para cambiarlo.  Este era su derecho como traductor del libro.  Estos cambios no se han mantenido “en secreto”. [13]

17. Si el Libro de Mormón contiene la “plenitud del evangelio eterno”, ¿por qué la Iglesia SUD necesita de obras adicionales?

Primero, véase la definición de “evangelio” en el # 18.  El “evangelio” se compone de los principios básicos de la expiación y la salvación.  La Iglesia necesita de obras adicionales para registrar las continuas revelaciones del Señor.  En los últimos 180 años, el Señor ha revelado muchas verdades que no han sido registradas en las antiguas escrituras que actualmente están en nuestra posesión.  La Iglesia también espera recibir más escrituras.  En primer lugar, los profetas modernos recibirán más información revelada.  En segundo lugar, el Señor ha ocultado algunas escrituras que el género humano no está preparado para recibir.  Estas escrituras incluyen a aquellas registradas por los antiguos profetas que hoy en día son desconocidos y de los que se habla en el Libro de Mormón; partes del Libro de Mormón que a José Smith no se le permitió traducir; las obras de José (quien fue vendido en Egipto); las escrituras de Juan el Bautista; el relato completo de la revelación en el monte de la Transfiguración, y otras más.  En tercer lugar, el Señor ha indicado que las Diez Tribus Perdidas han tenido profetas y escrituras registradas, que traerán consigo cuando regresen. Estas escrituras serán gustosamente recibidas por la Iglesia SUD.

18. Si el Libro de Mormón contiene la “plenitud del evangelio eterno”, ¿por qué no dice nada acerca de las enseñanzas tan importantes como la progresión eterna, el matrimonio celestial, la Palabra de Sabiduría, la pluralidad de dioses, la preexistencia del hombre,  nuestra madre en el cielo, el bautismo por los muertos, etc.?

Usted no comprende bien la definición de “plenitud del evangelio”.  La plenitud del Evangelio significa lo siguiente:

  1. Cristo vino al mundo para hacer la voluntad del Padre.
  2. El Padre envió a Cristo para ser crucificado.
  3. Debido a la expiación de Cristo, todos los hombres serán juzgados por Él según sus obras (en oposición a no recibir un juicio y ser expulsado de la presencia de Dios en forma predeterminada, 2 Nefi 9:8-9).
  4. Los que se arrepientan y se bauticen se llenarán con el Espíritu Santo (véase 3 Nefi. 12:6), y
  5. si continúan en la fe perseverando hasta el fin serán justificados (declarados “inocentes”) por Cristo ante el Padre, pero
  6. si no perseveran se someterán a la justicia de Dios y serán expulsados de su presencia.
  7. Todas las palabras del Padre se consumarán.
  8. Debido a que ninguna cosa impura puede entrar en el reino celestial del Padre, sólo aquellos que confían en la expiación de Cristo, se arrepienten, y son fieles hasta el final podrán salvarse.

Esto es “el evangelio”.  El Libro de Mormón enseña estos conceptos con una sencillez y claridad inigualables por cualquier otro libro.  Por ello, el Señor ha declarado que contiene “la plenitud del evangelio”. Muchos otros conocimientos han sido ocultados y se darán a conocer entre los seguidores de Cristo en los “Últimos Días”.

La Palabra de Sabiduría fue dada por medio de revelación “por motivo de las maldades y designios que existen y que existirán en el corazón de hombres conspiradores en los últimos días” (Doctrina y Convenios 89:4).  Por lo tanto, no tuvo ninguna relevancia para los antiguos pueblos del Libro de Mormón.  El bautismo por los muertos no podía realizarse sino hasta después de la resurrección de Jesucristo.  Pablo lo menciona en 1 Corintios 15:29.  La preexistencia del hombre es discutida por Isaías y otros profetas del Antiguo Testamento (si hubo una guerra en el cielo, alguien tenía que estar allí).  En cuanto a la “pluralidad de los dioses”, o las madres en el cielo, no se ha dado mucha información.  En Doctrina y Convenios 121 hay una promesa de que se revelarán más conocimientos.

Porque para cada hombre hay una hora señalada, de acuerdo con sus obras.  Dios os dará conocimiento por medio de su Santo Espíritu, sí, por el inefable don del Espíritu Santo, conocimiento que no se ha revelado desde el principio del mundo hasta ahora; el cual nuestros antepasados con ansiosa expectativa han aguardado a que se revelara en los postreros tiempos, hacia los cuales sus mentes fueron orientadas por los ángeles, como que se hallaba reservado para la plenitud de su gloria; una ocasión futura en la que nada se retendrá, sea que haya un Dios o muchos dioses, serán manifestados.  Todos los tronos y dominios, principados y potestades, serán revelados y señalados a todos los que valientemente hayan perseverado en el evangelio de Jesucristo.  Y también, si se han fijado límites a los cielos, los mares o la tierra seca, o el sol, la luna o las estrellas, todos los tiempos de sus revoluciones, todos los días, meses y años señalados; y todos los días de sus días, meses y años, y todas sus glorias, leyes y tiempos fijos, serán revelados en los días de la dispensación del cumplimiento de los tiempos (Doctrina y Convenios 121:25-31).

19. ¿Por qué los mormones bautizan a los muertos si tanto Mosíah 3:25 como la Biblia afirman que no hay ninguna posibilidad de salvación después de la muerte?

El pasaje de Mosiah 3:25 y los pasajes de la Biblia, que también insinúan que no hay posibilidad de salvación después de la muerte, están claramente dirigidos a aquellos que tienen la oportunidad de arrepentirse en esta vida.  Aquellos que no han tenido la oportunidad de abrazar el evangelio eterno en esta vida tendrán la oportunidad de hacerlo después de la muerte en el Mundo de los Espíritus.  Debido a que los espíritus incorpóreos no pueden realizar las ordenanzas en el templo, los descendientes que permanecen en la tierra lo hacen por representación.  Las personas que habitan en el Mundo de los Espíritus en espera de la resurrección pueden elegir si desean aceptar o rechazar las ordenanzas realizadas en su nombre. (Si desea leer la visión de que se predica del evangelio en el Mundo de los Espíritus, según José Smith, pulse aquí).

La idea de que la Biblia enseña que no existe salvación después de la muerte es una falsa lectura de un versículo del Nuevo Testamento, que alude a la no realización de ordenanzas celestiales para el matrimonio o dadas en el matrimonio.  Y con razón.  Estas ordenanzas deben llevarse a cabo en la tierra, por representación, por los que aceptan el evangelio en el Mundo de los Espíritus, como se ha indicado anteriormente.

“Los críticos están en la cuerda floja cuando se trata de este ataque, ¿desean hacernos creer en un Dios tan injusto que maldeciría a alguien para toda la eternidad, simplemente porque nunca tuvo la oportunidad de escuchar acerca de Jesús?

“¿Por qué los miembros de la Iglesia no se bautizarían por los muertos si la Biblia enseña esta idea” (1 Corintios 15:29)? (FairLDS.org)

20. Dado que la palabra gracia se refiere a un don que no se puede ganar, ¿por qué el Libro de Mormón afirma “pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos”  (2 Nefi 25:23)?

El intento de centrarse solamente en la gracia para salvar al género humano anula el hecho de que Dios siempre ha otorgado a Sus hijos mandamientos y espera que ellos sean obedientes.  La decisión de ignorar la importancia de la obediencia y de las obras omite secciones enteras de la Biblia, incluyendo Santiago, los Diez Mandamientos, e incluso la Regla de Oro.  El Señor espera que nosotros ejerzamos el albedrío que nos ha dado a fin servir a Sus hijos, practicar la fe, amar, comportarnos con integridad, frenar nuestros deseos carnales y crear.  Doctrina y Convenios 58:27 dice: “De cierto digo que los hombres deben estar anhelosamente consagrados a una causa buena, y hacer muchas cosas de su propia voluntad y efectuar mucha justicia”  ¿No es esta una doctrina sólida?  Sin embargo, como todos los hombres pecan, ninguna cantidad de obras nos santificará lo suficiente como para entrar en la presencia de Dios.  La gracia de Cristo es necesaria para salvarnos y exaltarnos.  No obstante, manifestamos nuestro deseo de servir al Señor y de regresar a Él por medio de nuestras obras.  Nuestra fe se manifiesta a través de nuestras buenas obras y nuestra buena conducta.

A menudo, los amigos de otras religiones malinterpretan este versículo, pensando que significa que nuestros esfuerzos son todo lo importante o que estamos en una rutina de desempeño.  A pesar de que hagamos todo “cuanto podemos” para mostrar nuestro amor y fe, Él nos ayuda en cada paso del camino.  No es que podamos hacer cualquier cosa por mérito propio, sino que la gracia está involucrada en todo el proceso de redención y vida.  Pero con esa gracia, debemos ser “hacedores” de la palabra y no sólo “oidores”.

5o Preguntas: 21 a la 30

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