¿Creen los mormones en un Jesús diferente?
Respuesta personal de Gale.
Sólo existe un Jesucristo, y solamente a través de Él la humanidad puede salvarse. Sin embargo, varias creencias tienen diferentes puntos de vista sobre Él, algunos de los cuales son bíblicos y otros se han transmitido desde los primeros concilios cristianos y la tradición protestante (trinitarianismo). El presente artículo responde en parte a las acusaciones que MM Outreach Inc. hizo, las cuales aseguran que el mormonismo es anticristiano. Otros artículos siguen respondiendo al respecto.
¿Tres Dioses o uno?
La creencia en la Trinidad se puede explicar de la siguiente manera: “Sólo existe un Dios eterno quien se manifiesta en tres personas diferentes… Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Esta idea se formuló en el Primer Concilio de Nicea convocado por el Emperador Constantino en el año 325 d. C. El principal propósito del concilio fue llegar a un consenso sobre toda la cristiandad (el Santo Imperio Romano) respecto a ciertas doctrinas y prácticas. Una de las principales preocupaciones era determinar la relación de Jesucristo con Dios el Padre, si Jesús es literalmente el Hijo de Dios o es Su hijo en sentido figurativo, y si Dios el Padre y Jesucristo son uno en sustancia.
Esta misma situación es lo contrario de lo que proclama el mormonismo. Los mormones creen que Dios revela la verdadera doctrina a través de Sus apóstoles y profetas; ningún concilio de los hombres puede legislar la verdad eterna sin revelación.
Existen bastantes pruebas de que el “trinitarianismo”, como la mayoría de protestantes y católicos lo entienden hoy en día, no estaba presente en los inicios de la iIglesia Cristiana, y que las ideas que se decidieron en el Concilio de Nicea fueron inventadas. Incluso después de que las ideas de los trinitarios se formularan, hubo tres ‘grupos’ de creyentes que comprendían el asunto de maneras muy diferentes. El “gran grupo medio conservador” creía en tres personas o entidades, separadas por rango y gloria pero unidas en armonía de voluntad, lo cual también se revela en la doctrina mormona.
La doctrina de la Trinidad, o un Dios que se manifiesta en tres seres, no es una doctrina bíblica. Algunos de los conceptos cruciales que estas doctrinas utilizaron, como “sustancia”, “persona” y “en dos naturalezas”, son novedades posbíblicas. [1]
“El Dios bíblico siempre es rotundamente personal: él es sobre todo una persona, ni más ni menos” (Compromiso divino y obligación humana: escrituras selectas de David Noel Freedman, Volume One: History and Religion; William B. Eerdmans, 1997, 414).
En la Biblia, la idea de “tres” está presente: pero no como ‘tres personas igualmente divinas’ que son un ser. También está presente una idea sobre la naturaleza de Dios (o la Deidad), pero es diferente de lo que se enseña como trinitarianismo. Clemente [de Alejandría] reconocía que la doctrina de la inmaterialidad de Dios era, al menos formalmente, nueva, y afirmó que la palabra asomatos [“sin cuerpo” en griego] era igualmente desconocida para los escritores bíblicos y teólogos cristianos anteriores a su tiempo” (Robert P. Casey, “Clemente de Alejandría y los inicios del platonismo cristiano”, Harvard Theological Review 18 (1925): 39–101).
Existen versículos en Juan que los trinitarios usan para respaldar la afirmación de que un Dios de espíritu se manifiesta de tres formas, incluida la forma de Cristo encarnado (Dios baja en forma de un hombre). Un erudito cristiano no perteneciente a la Iglesia SUD escribió los siguientes versos:
La razón esencial para esta elección (el hecho de que existan tres seres en un dios) se encuentra en Juan 10:30: “el Padre y Yo somos uno” (hen). Tómese en cuenta que Jesús no está diciendo: “el Padre y Yo somos numéricamente uno” (heis), sino que usa un término que significa “estamos juntos” (en griego hen, tal cual se usa otra vez en el versículo 38: “el Padre está en mí, y Yo estoy en el Padre”). La unión del Padre y el Hijo no borra la diferencia e individualidad de cada uno. Por el contrario, la unión supone diferenciación. A través del amor y de la comunión recíproca, ellos son uno solo, el Dios-amor (Leonardo Boff, Trinity and Society, trans. Paul Burns (Maryknoll, N.Y.: Orbis, 1988), 5).
Con frecuencia se usa 1 Juan 5:7-8 para justificar la creencia de los trinitarios. Los eruditos bíblicos no mormones consideran que estos versículos los añadieron al texto de la Biblia. El versículo en los primeros manuscritos griegos simplemente dicen: Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.. Sin embargo, por el cuarto siglo los versículos los cambiaron para que digan lo siguiente: Tres son los que dan testimonio en la tierra, el espíritu, el agua y la sangre, y estos tres son uno en Cristo Jesús; y tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padres, el Verbo y el Espíritu, y estos tres son uno.
De manera contradictoria, en el Nuevo Testamento existen varios versículos que confirman que Cristo es un ser diferente de Su Padre:
En Mateo 6, Jesús constantemente hace referencia al Padre mientras enseña a la gente cómo orar. Efesios 4 habla de Dios el Padre y Jesucristo como dos seres separados. Cuando Jesús fue bautizado (Mateo 3), la voz del Padre se escuchó desde el cielo, diciendo: “Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco”. Lo mismo sucedió de nuevo en la Montaña de la transfiguración (Mateo 17). Según lo registrado en Juan 12, Jesús habló con su Padre pidiéndole que glorificara Su nombre, y el Padre respondió desde el cielo diciendo: “Ya lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez”.
En la cruz, Jesús suplicaba al Padre llamándolo “Abba”, una manera familiar de decir padre, en lugar de usar la manera más formal “Av”. Cristo dijo que Él sólo hizo la voluntad de Su Padre. Otro testimonio claro de que Dios y Jesús son dos seres separados se encuentra en 1 Corintios 1:
Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús, …Fiel es Dios, por el que fuisteis llamados a la hermandad de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
(VSUD de RV, vs 3, 4, 9).
El testimonio final en contra de la creencia de los trinitarios es la resurrección de Cristo. ¿Por qué resucitó, si sólo fue para desechar Su perfecto e incorruptible cuerpo resucitado para regresar a la entidad de Dios espíritu?
La doctrina mormona es doctrina revelada, y la doctrina proviene de Cristo mismo. Es la restauración de la verdad antigua que se encuentra en la Biblia original. Dios el Padre es un Dios todo poderoso, glorioso pero un Dios personal a cuya imagen fuimos creados. Jesucristo es Su Hijo Unigénito en la carne, y es “El Verbo” a través de quien todas las cosas fueron y son creadas. El Espíritu Santo es un personaje de espíritu que puede vivir en el corazón de hombres y mujeres dignos para testificar la verdad. Ellos son tres seres separados que son uno en propósito, tal como los propios apóstoles de Cristo y Cristo mismo lo enseñaron en el Nuevo Testamento. El hecho de que los mormones no crean en la doctrina de Nicea no significa que no sean cristianos. Por el contrario, significa que son cristianos en el verdadero sentido bíblico.
¿Es el mormonismo politeísta?
Los mormones no creen en una trinidad; un Dios de espíritu manifestándose en tres formas: Dios el Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo. El mormonismo enseña la verdad de que Dios el Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo son tres seres separados que son uno en propósito. La resurrección es perfección y Jesucristo aún posee Su indescriptiblemente glorioso y perfecto cuerpo resucitado, el mismo tipo de cuerpo que Dios el Padre tiene. El Espíritu Santo es un personaje de Espíritu, y es él quien puede vivir en el corazón de uno. Si esto es politeísmo, entonces lo es. Los mormones no adoramos a otros dioses.