Sobre las Escrituras mormonas
La mayoría de las personas saben que la Iglesia Mormona utiliza más escrituras además de la Biblia. La Iglesia utiliza la versión del Rey Santiago de la Biblia en países de habla inglesa a la que no ha introducido cambios, excepto para agregar referencias a otras escrituras, un diccionario, una guía de actualidad, mapas, etc. y en países de habla hispana, se usa la revisión que ha hecho la Iglesia de la traducción de la versión de Reina-Valera, igualmente se ha agregado las referencias a otras escrituras y los otros suplementos mencionados. Las otras Escrituras utilizadas por la Iglesia son el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo, Doctrina y Convenios, y La Perla de Gran Precio.
El Libro de Mormón es una historia de algunos pueblos que vivieron antiguamente en el continente americano, probablemente en la Mezzo-América. El principal grupo huyó de Jerusalén, justo antes de ser conquistada por los babilonios, alrededor del año 600 a. C. Estas personas eran descendientes de la tribu de José, pero serían considerados judíos. Ellos trajeron consigo algunas escrituras, inclusive el Libro de Isaías, y sus profetas registraron la escritura, utilizando lo que ellos llamaban “egipcio reformado”. Ya que grababan sus escritos en las delgadas páginas de metal, optaron por esta lengua, porque era más breve que el hebreo. El libro utiliza constructos de estilo literario hebreo. La gente del Libro de Mormón vivía de acuerdo a la Ley de Moisés, esperando la venida de su Mesías, Jesucristo. Cristo los visitó después de Su resurrección y estableció Su Iglesia. El pueblo floreció y gozó de 200 años de paz, pero luego se convirtió en inicuo y entró en un ciclo destructivo de guerra y destrucción. El registro termina alrededor del año 400 d. C. y se denomina un registro de un pueblo caído. Su objetivo es hablar desde el polvo sobre esta destrucción, como otro testigo de Cristo a la gente de los “últimos días” (nuestros días).
Debido a percepciones erróneas propagadas por personas en contra de los mormones, algunas personas tienen miedo de leer el Libro de Mormón. Moroni, el último profeta del Libro de Mormón, hace esta invitación: “Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo; y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas”.
Tal vez incluso los que tienen miedo de abrir un verdadero Libro de Mormón podrían ser lo suficientemente valientes como para leer una página en línea. Ahí está, arriba. Pulse en la miniatura de la página para ampliarla. Para continuar leyendo a partir de esta página, pulse aquí. Para solicitar una copia gratis del Libro de Mormón, pulse aquí.
La Perla de Gran Precio contiene varios libros. Uno es el Libro de Moisés, en esencia, parte de Génesis, pero con más información recibida por la revelación a José Smith, el primer profeta de la restauración. Aquí hay una página del libro de Moisés. Pulse en la miniatura de la página para ampliarla. Para leer, pulse aquí.
Además de una Historia de José Smith y de los Artículos de Fe, otro libro en la Perla de Gran Precio es el Libro de Abraham, traducida en parte por revelación, pero también de los papiros descubiertos en antiguos sarcófagos egipcios. Aquí hay una página del Libro de Abraham. Pulse en la miniatura de la página para ampliarla. Para leer, haga clic aquí.
La Doctrina y Convenios es una colección de revelaciones de Dios dadas a los profetas de la Iglesia Mormona. La mayoría son de los primeros días de la Iglesia (década de 1830) y son las revelaciones de José Smith. Esta página es de la sección 76, en el que José Smith y Sidney Rigdon vieron los reinos de los cielos. Pulse en la miniatura de la página para ampliarla. Para leer, pulse aquí.
Hemos mencionado que la Iglesia no ha realizado ningún cambio en la Versión rey Santiago de la Biblia. Aquí hay una página de San Mateo (Cápitulo 22). Esta Biblia es la edición publicada por la Iglesia. Si la compara con su propia versión del rey Santiago, verá que es lo mismo, a excepción de las notas al pie en la parte inferior de la página. El versículo 11 es una referencia cruzada con el Libro de Apocalipsis. El versículo 13 es una referencia cruzada a otro capítulo de Mateo, y de la Doctrina y Convenios. El versículo 14 está referenciado a la TJS (Traducción de José Smith de la Biblia). El versículo 16 tiene una aclaración de significado. El versículo 18 tiene una definición de la palabra “tentar”, del griego. El versículo 21 refiere al lector a la Guía de Temas (GT). Para solicitar una copia gratuita de la Biblia VRS, pulse aquí.
En 2 Nefi 29 en el Libro de Mormón dice:
¡Oh necio, que dirás: Una Biblia; tenemos una Biblia y no necesitamos más Biblia! ¿Tendríais una Biblia, de no haber sido por los judíos? ¿No sabéis que hay más de una nación? ¿No sabéis que yo, el Señor vuestro Dios, he creado a todos los hombres, y que me acuerdo de los que viven en las islas del mar; y que gobierno arriba en los cielos y abajo en la tierra; y manifiesto mi palabra a los hijos de los hombres, sí, sobre todas las naciones de la tierra?
¿Por qué murmuráis por tener que recibir más de mi palabra? ¿No sabéis que el testimonio de dos naciones os es un testigo de que yo soy Dios, que me acuerdo tanto de una nación como de otra? Por tanto, hablo las mismas palabras, así a una como a otra nación. Y cuando las dos naciones se junten, el testimonio de las dos se juntará también. Y hago esto para mostrar a muchos que soy el mismo ayer, hoy y para siempre; y que declaro mis palabras según mi voluntad. Y no supongáis que porque hablé una palabra, no puedo hablar otra; porque aún no está terminada mi obra; ni se acabará hasta el fin del hombre; ni desde entonces para siempre jamás.
Así que no por tener una Biblia debéis suponer que contiene todas mis apalabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más. Porque mando a todos los hombres, tanto en el este, como en el oeste, y en el norte, así como en el sur y en las islas del mar, que escriban las palabras que yo les hable; porque de los libros que se escriban juzgaré yo al mundo, cada cual según sus obras, conforme a lo que esté escrito.
Porque he aquí, hablaré a los judíos, y lo escribirán; y hablaré también a los nefitas, y éstos lo escribirán; y también hablaré a las otras tribus de la casa de Israel que he conducido lejos, y lo escribirán; y también hablaré a todas las naciones de la tierra, y ellas lo escribirán. Y acontecerá que los judíos tendrán las palabras de los nefitas, y los nefitas tendrán las palabras de los judíos; y los nefitas y los judíos tendrán las palabras de las tribus perdidas de Israel; y éstas poseerán las palabras de los nefitas y los judíos.
Y sucederá que mi pueblo, que es de la casa de Israel, será reunido sobre las tierras de sus posesiones; y mi palabra se reunirá también en una. Y manifestaré a los que luchen contra mi palabra y contra mi pueblo, que es de la casa de Israel, que yo soy Dios, y que hice convenio con Abraham de que me acordaría de su posteridad para siempre.